Historia
Más de un siglo de excelencia
La presencia de Luciano Franzosini está documentada en Italia en 1867 como casa de transportes, y con el tiempo se ha labrado una reputación en el transporte y la logística gracias a una atención constante a las necesidades del cliente. La presencia en Chiasso está atestiguada ya en 1912 y se desarrolló como guarnición para operaciones transfronterizas. En 1925 la filial se formalizó en Suiza como SA, y en 1929 la empresa de Chiasso se constituyó como entidad autónoma, iniciando una fase de crecimiento internacional que hizo de Franzosini un punto de referencia en el sector.
MÁS DE UN SIGLO DE EXCELENCIA
La historia de Luciano Franzosini está documentada en Italia al menos desde 1867, cuando la empresa operaba como agencia de transportes. En las décadas siguientes, el negocio se desarrolló en el sector del transporte y la logística, siguiendo la evolución de los flujos comerciales y las necesidades de empresas y particulares, con especial atención a la gestión organizada de los envíos y el cuidado de los trámites relacionados con el traslado de mercancías.
Un paso central en la historia suiza es la presencia en Chiasso, atestiguada por documentos de época ya en 1912, como sucursal operativa adjunta a la oficina italiana. La ubicación fronteriza y la función aduanera hicieron de Chiasso un punto natural para los servicios transfronterizos, y en los años veinte la sucursal se reforzó como guarnición para las operaciones de transporte marítimo y terrestre entre Italia y Suiza. En 1925, la estructura suiza se formalizó como sociedad anónima con un nombre que hacía referencia a Milán y sede en Chiasso, y en 1929 la empresa de Chiasso se estableció como entidad autónoma, con continuidad operativa en territorio suizo y desarrollo de servicios internacionales.
En los años treinta, surgen nuevas pruebas de solidez operativa, un documento comercial de 1931 atestigua actividades hacia clientes italianos, mientras que una correspondencia de 1934 describe una red organizada de conexiones y casas aliadas, con relaciones operativas que implican a varias ciudades italianas e interlocutores extranjeros. Esta fase consolida el enfoque de la oficina suiza como estructura dedicada a los envíos transfronterizos y a la manipulación internacional, en una época en la que la gestión aduanera y la continuidad de los flujos exigían competencias especializadas y una presencia directa en el territorio.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la empresa prosiguió su camino de consolidación y los documentos de la empresa ponen de relieve la continuidad de la gobernanza y la gestión, con una estructura capaz de acompañar los cambios del sector. Las actas de una junta de accionistas de 1958 se encuentran entre los documentos que confirman la vida corporativa de la empresa y la regularidad de sus decisiones durante un periodo de transformación económica y crecimiento del tráfico. Con el paso del tiempo, la oficina de Chiasso mantuvo su orientación hacia la dimensión internacional, integrando progresivamente las actividades de expedición, coordinación del transporte y gestión de las operaciones fronterizas.
A lo largo de los años, Franzosini ha ampliado su presencia y experiencia a través de estructuras de grupo y empresas, con oficinas y operaciones en Suiza y otros mercados europeos, especialmente en Italia, el Principado de Mónaco y el Reino Unido. Esta evolución ha permitido seguir las cadenas de suministro y los flujos logísticos con un enfoque integrado, reforzando la capacidad de operar en diferentes rutas y con interlocutores internacionales, también a través de una red de corresponsales y socios especializados.
Paralelamente a su crecimiento geográfico, la empresa ha ampliado su gama de servicios para incluir, además del transporte, la organización de envíos y la gestión de actividades complementarias como Despacho de aduana, Almacenaje, Gestión de inventarios y Coordinación de documentos. El objetivo es ofrecer soluciones acordes con las necesidades de las complejas cadenas de suministro, con un enfoque que prioriza la fiabilidad de los procesos, el cumplimiento de los procedimientos y la continuidad del servicio en los pasajes transfronterizos. Este enfoque es coherente con la identidad de la oficina suiza, vinculada históricamente a las actividades fronterizas y las prácticas aduaneras, y desarrollada a lo largo del tiempo como plataforma de coordinación logística internacional.
El crecimiento de la empresa ha ido acompañado de una atención a la formación y a la organización interna, con el desarrollo de competencias profesionales dedicadas a las diferentes etapas del transporte marítimo, desde la planificación hasta la coordinación operativa y la gestión de documentos. En este marco se inscriben las certificaciones ISO 9001 para la gestión de la empresa y de los servicios e ISO 14001 para las políticas medioambientales, que reflejan una orientación estructurada hacia la calidad y la sostenibilidad. El compromiso medioambiental se traduce en opciones operativas y prácticas de mejora continua a lo largo de los procesos, con un enfoque en la eficiencia y la responsabilidad en las actividades logísticas.
En la actualidad, Franzosini forma parte integrante del Grupo Tepoorten SA, un holding que agrupa empresas activas en logística, transporte, logística inmobiliaria y digitalización, con sinergias operativas y organizativas que refuerzan su capacidad para gestionar proyectos complejos. A pesar de su evolución a lo largo del tiempo, la empresa mantiene un enfoque centrado en la corrección operativa, la precisión en los procesos y la orientación al cliente, con el objetivo de afrontar los retos del sector con continuidad y método, potenciando su historia suiza y su experiencia en el transporte de mercancías y los despachos de aduana.